Banco Puentedey

banco de madera de nogal puentedey

Descripción

Puentedey es una localidad española de la provincia de Burgos. En ella nos inspiramos para este banco, un lugar emblemático de España que no podíamos dejar pasar.

Para ello utilizamos madera de nogal en tonos suaves y líneas rectas salvo una pieza en curva donde hicimos un guiño a Puentedey, si averiguas sabrás por qué.

Otra seña la logramos trabajando con Jose Manuel Castro, el escultor que ablanda las piedras, quién nos realizó un magnífico trabajo en piedra de seixo (cuarzo).

Para el lugar de grabación escogimos la playa de Campelo en Valdoviño (Coruña), una playa repleta de bolos de piedra de granito, ideal para nuestro trabajo.

Y como siempre en todas nuestras piezas, nuez numerada y grabada, caja identificativa y certificado de autenticidad.

Presentación

bancos de autor oscuros

Preguntas frecuentes sobre el Banco Puentedey

¿Cómo se ha tratado la superficie de la madera de nogal?

La madera de nogal se ha tratado con productos naturales, sin barnices gruesos ni lacas. El acabado deja ver la veta, permite que la textura esté presente. El tacto es real, no hay plásticos ni filtros. Es una superficie que invita a tocar, pero también a dejar en paz. Con el tiempo, como todo lo noble, solo mejora.

La pieza de seixo (cuarzo) tallada por José Manuel Castro no tiene una función técnica, pero sí emocional. Es una señal escultórica que conecta con el carácter mineral del lugar que inspiró el banco. Su forma no se impone, se posa. Aporta una vibración distinta, como si cerrase el gesto de la pieza y la anclase a su significado sin necesidad de palabras.

El banco está hecho con madera de nogal, seleccionada por su color suave y su veta limpia. Todo en él habla de contención: formas rectas, proporciones medidas, y un trabajo que resalta lo esencial sin añadir adornos. Además, incluye una pieza escultórica realizada en cuarzo (seixo), que refuerza la conexión con la tierra, con lo natural, con el origen.

En cualquier lugar que se entienda como espacio para lo esencial. Puede estar en una entrada luminosa, en un rincón de lectura, en un estudio o incluso en una galería. No ocupa mucho, pero pide ser mirado con calma, y eso lo hace especial. Donde haya luz, madera y silencio, el banco encaja.