Mueble Sumeria

mueble de autor artesanal

Descripción

Pequeño aparador realizado íntegramente en madera de nogal. Teñido en nogal y barnizado con barniz ecológico. 

Para la pequeña puerta central y el frente del cajón hemos colaborado con Jorge Regueira (escrituras dibujadas) quien nos realizó una fantástica pintura basada en la antigua Sumeria, origen de las primeras escrituras 3100 años A.C.  

Sus medidas son 102 cm de ancho, 36cm de profundidad, 88cm de alto. 

También como todos nuestros muebles nuez numerada 17. Y grabada con iniciales IG, certificado de autenticidad y caja identificativa.  

En esta ocasión para el video aprovechamos la bajada del rio Miño en el Pueblo de Belesar, sucede muy pocas veces y no podíamos dejar escapar la oportunidad de grabar algo bonito. 

Presentación

Preguntas frecuentas sobre el Mueble Sumeria

¿Qué caracteriza a un mueble de madera hecho a mano como este?

Lo que caracteriza al mueble de madera hecho a mano es precisamente eso que no se puede fabricar. Hay un ritmo en la forma, una sensibilidad en el volumen, que se perciben aunque no se expliquen. En el caso del Sumeria, se nota en cómo se tallan los ángulos, en cómo la madera responde a la luz, en ese equilibrio entre solidez y ligereza que se siente sin esfuerzo. Hecho a mano no significa imperfecto, significa pensado hasta el fondo, ejecutado con calma, con atención real. Y eso se nota al vivir con él.

El Sumeria no es un mueble que busque protagonismo, pero inevitablemente lo tiene. Su forma contenida y su acabado sutil lo hacen encajar sin esfuerzo, pero siempre deja huella. Es compacto, pero no se esconde. Tiene algo de arquitectura, de masa pura, pero también un punto de delicadeza. Aporta equilibrio, orden, un cierto silencio estético que le da al espacio una sensación de intención. No está puesto por llenar, está ahí porque tiene algo que decir.

El Mueble Sumeria es un mueble de madera artesanal en el sentido más profundo de la palabra. No es solo que esté hecho a mano, es que desde el primer boceto hasta el último acabado todo se ha desarrollado siguiendo una lógica propia, sin atajos, sin moldes, sin procesos en serie. Cada unión, cada superficie, cada vacío está pensado con una intención clara. No hay nada aquí que sobre. Y eso solo se consigue cuando la pieza se construye desde la cercanía, desde el contacto directo con la madera, sin intermediarios entre la idea y el resultado.

Porque no nace para encajar en un catálogo, ni para gustar a todo el mundo, ni para repetir fórmulas. Es un mueble de autor porque tiene una identidad muy marcada, un punto de vista claro y una intención detrás de cada línea. Es una pieza que no sigue tendencias, sino que responde a una mirada, a una forma de entender el diseño desde la escultura, desde la materia, desde el oficio. No es decoración, es expresión. Y eso se nota incluso cuando no se entiende del todo. Porque hay algo que se percibe, algo que conecta.