Mueble Germinal

mueble de nogal artesanal

Descripción

Muebles aparadores en madera de nogal en su totalidad.

Estos muebles son el comienzo de todo, así lo indica su nombre, fueron las primeras piezas que nos marcaron la línea que queríamos seguir.

Una estructura sólida de líneas simples y un acabado en sus puertas realizado por nuestra gran amiga Raquel Figueiras, unas pinturas realizadas en unos marcos de acero de 60×60, tres trabajos de su serie Mujeres que nos lleva a un resultado sorprendente.

Las medidas son alto 145cm , ancho 128cm profundidad 40cm,

Y no podía faltar en cada pieza su nuez numerada 2.1 / 2.2 / 2.3 y grabada con iniciales IG, certificado de autenticidad y caja identificativa.

Presentación

Dudas frecuentes sobre el mueble Germinal

¿Qué tipo de madera se ha utilizado para este aparador de madera?

Este aparador de nogal está creado íntegramente en madera maciza de nogal europeo, una madera con mucha personalidad, que forma parte de nuestra forma de entender el mobiliario. No es solo una cuestión estética, que también, sino de cómo dialoga con el trabajo artesanal. El nogal tiene un tono profundo, cambiante, lleno de matices, y eso nos permite crear volúmenes que se sienten vivos, que no se repiten, que siempre sorprenden un poco más cuanto más tiempo se convive con ellos. No elegimos el nogal por ser «el mejor», lo elegimos porque habla nuestro mismo lenguaje.

No necesariamente. Aunque mucha gente lo busca como un aparador de nogal, lo cierto es que es una pieza que puede tener distintas lecturas según el entorno. Puede funcionar como aparador, sí, pero también como mueble central en un estudio, como pieza escultórica en un recibidor amplio o incluso en espacios menos habituales. No es un mueble pensado para encajar en una categoría, sino para ocupar un lugar que se sienta especial, único, distinto.

El Mueble Germinal, como otros muebles de nogal que creamos en Iuglandis, nace de una forma de hacer muy concreta, donde cada gesto, cada unión, cada volumen tiene intención. Aquí no hay prisas ni producción en cadena. Es nogal trabajado con tiempo, con herramientas que permiten respetar su naturaleza y a la vez potenciar su fuerza escultural. Cada pieza tiene una presencia muy marcada, no por exageración, sino por equilibrio, por proporción. Lo especial no es solo el nogal, sino la forma de intervenir en él sin domesticarlo del todo.

La madera de nogal maciza, bien trabajada, tiene algo que va más allá de la resistencia: envejece con carácter. No necesita grandes cuidados, solo evitar productos agresivos y tratarla con respeto, como se trata cualquier objeto que sabes que va a acompañarte durante años. Con el tiempo, los tonos se enriquecen, los brillos cambian, y todo eso forma parte de su historia. Aquí no buscamos muebles que se queden congelados en el tiempo, sino que maduren contigo.